Interlink Headline News Nº 4733 del Martes 15 de Enero
EDITORIAL DESCONFIANZA, APATIA, CONTRADEMOCRACIA Primera Parte de Varias
Los argentinos somos capaces de debatir lo indebatible, y al revés de no debatir lo debatible. Fallos como los de la Cámara de Apelaciones de la provincia del Neuquén que consideraron que “es posible un embarazo sin acceso carnal” y que “no puede descartarse que no haya habido introducción ni siquiera parcial del pene en la vagina”, al referirse al abuso por parte de una nena de 12 años del crápula de un policía retirado de 73 años, nos dejan pedaleando en el aire. Mientras, somos bombardeados a diario por infinitos discursos acerca del debe ser, de lo que yo haría si estuviera en tu lugar, de una oposición que se cree santa y divina y siempre sabe lo hay que hacer hasta que llega al gobierno y allí se olvida de todo de repente, etc. etc.
Pero si casos extremos como estos nos indignan y nos sumen en la perplejidad, lo que debería llamarnos mas la atención es la sumatoria permanente de excentricidades, barbaridades, incomprensibilidades, fenómenos extravagantes y teratológicos que por su número, frecuencia y aparición en los mas diversos ámbitos algo nos deberían estar diciendo como síntoma. Porque es tan sistemática y generalizada su aparición y propagación que mucho mas que de una casualidad o eventualidad debe tratarse seguramente
Por suerte hay algunos indicadores de como pensar estos impensables. Es que hay que cambiar el marco y salirse de las patologías del sujeto critico y del sujeto neurótico a las que nos han acostumbrado a tomar como baremos tanto Kant por un lado como Freud, por el otro -y los grandes estándares de la cultura occidental durante los últimos 200 años. En realidad desde hace unas décadas hemos entrado en la era del sujeto esquizofrénico como bien teoriza Dany-Robert Dufour en El arte de reducir cabezas.
Efectivamente una operatoria maravillosa del neoliberalismo consistente en disolver los dos grandes procesos de intelección que constituyen la subjetividad. En lo tocante a la conciencia reflexiva (procesos secundarios) el neoliberalismo liquida definitivamente al sujeto crítico kantiano.Y en lo tocante al inconsciente (procesos primarios) liquida al sujeto neurótico atormentado por la culpa. En lugar de ese sujeto doblemente determinado, prefiere disponer de un sujeto acrítico y lo mas psicotizante posible.
Es decir un sujeto disponible para conectarse con todo, un sujeto flotante, indefinidamente abierto a los flujos comerciales y comunicacionales, permanentemente necesitado de mercancías para consumir. Se trata de un sujeto precario, cuya precariedad misma se ofrece en subasta al Mercado, que encuentra en ella nuevos espacios para vender sus productos, y se transforma así en el gran proveedor de kit identitarios e imágenes de identificación (como bien lo retrata Zygmunt Bauman en Vida de Consumo.
Bien lo dijo Foucault hace 20 años atrás. El mundo se ha vuelto deleuziano. Ante las miríadas de flujos que nos atraviesan la única forma de sobrevivir digna y enfáticamente es bajo la forma esquizo. Pero el deleuzianismo ambiente no es el que había pronosticado y bendecido el Deleuze vivo. El mundo se ha vuelto deleuziano invirtiendo las tesis y pretensiones del gran Gilles.
Para Deleuze había una manera de ganarle al capitalismo, se trataba de desterritorializar mas rápido que el propio capitalismo. Pero el mismo, Guattari, Debord y hasta los marxistas críticos como Althusser, Ranciere, el propio Badiou subestimaron la fabulosa velocidad de absorción de los capitales y su fantástica capacidad para recuperarse de la crítica. El neoliberalismo ha realizado el sueño (pesadilla de la razón) deleuziana. Es en este contexto que debemos pensar los dilemas de la democracia en una etapa de intensa incredulidad ciudadana. Para ello recorreremos un camino abierto por Pierre Rosanvallon en varias obras pero muy particularmente en La contre-démocratie. La politique à l’âge de la défiance, Seuil, 2006.
La tesis principal de Rosanvallon que exploraremos en próximas editoriales es que contrariamente al supuesto refugio en al vida privada (y las tesis de Dufour de algún modo nos llevan allí) los ciudadanos han descubierto la inanidad del lazo de confianza que pretenden instalar los procedimientos institucionales potenciando, en cambio, un continente de desafío activo.
Sometiendo a escrutinio las políticas públicas, impidiendo y juzgando la vida cotidiana de los ciudadanos se ha convertido en la contra-democracia. Mientras que por un lado la economía promueve los flujos irrestrictos la movilización negativa busca restringirlos. Como entender esta dialéctica, ¿a quien hacerle mas (o menos) caso a Dufour/Bauman o a Rosanvallon/Badiou?
Después de los 40 grados de ayer, los 26 grados de hoy son una risa. Ya se gastó medio enero y lo mejor es nuestro nuevo weblog filosofitis, al que todavía hay que hacerle algunos ajustes, pero que nos cambió el humor. Bye hasta mañana AP

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