Interlink Headline News Nº 4730 del Sábado 12 de Enero
EDITORIAL SELECCION DE APLICACIONES WEB 2.0 SEGUN INTERESES DE CLASE Cuarta y ultima Parte
Por supuesto que la juventud de hoy corre infinitos peligros y está amenazada como pocas veces antes, pero ello no se debe a la existencia de tales o cuales redes sociales. El problema está en la estructura real de las sociedades de clase, que en vez de disolverse mágicamente en su trasvasamiento a lo virtual, no hace mas que condensarse y potenciarse. (Para un análisis muy en serio de estos temas ver de Dany-Robert Dufour El arte de reducir cabezas. Sobre la servidumbre del hombre liberado en la era del capitalismo total (Paidos, 2007))
Y al revés -y contradictoriamente- las cosas podrían ir infinitamente peor sino fuera que muchas de redes sociales funcionan como paliativo y como morigeradoras. Porque efectivamente los adolescentes las están utilizando para crear comunidades y vincularse con sus pares, mas allá de los ghettos geográficos. Pero sumando lo bueno y lo malo, lo peor que se puede hacer con el racconto de estas sagas y con el inventario de las infinitas alternativas tecnológicas que emergen a diario es ignorar como la tecnología esta revestida por una costra social de una profundidad y pregnancia. raras veces advertida.
Porque quienes conocen en cierto detalle las derivas sociotecnológicas hace rato descubrieron que la popularización de Orkut en India sirvió para el refuerzo del sistema de castas y no para su abolición o cortocicuiteo. Y otro tanto pasó con su difusión en Brasil aunque por otros motivos.
Por otra parte debemos despegarnos en parte del humus sobre el cual se asientan los análisis de Boyd. Porque si bien a ella puede autosorprenderle que las visiones de clase, de estilos de vida o socio-estructurales pervivan en el ciberespacio, para nosotros los latinoamericanos que vivimos atravesados por estas divisorias y que hemos exagerado el uso de las categorías marxistas tradicionales para analizarlas, no nos parece tan sorprendente ni curioso que ocurran estas discontinuidades (de hecho el fabuloso trabajo de Castells, Fernández y otros Comunicación móvil y sociedad. Una perspectiva global muestra hiatos parecidos en el uso de celulares).
Para terminar nos sorprende y agrada la aceptación por parte de Boyd de la inexistencia de un lenguaje para retratar adecuadamente estas derivas socioculturales y su impotencia en cuanto a avanzar mas allá de estas intuiciones generales y en algún sentido previsibles, pero rara vez aplicadas a este objeto.
Lo cierto es que esta facetación de los públicos, esta segmentación de las audiencias y la capacidad de alcanzar con harta precisión estos targets es el abc de todo marketinero que se precie y de los políticos capaces de controlar a las poblaciones según sus redes de intercambio. Lo que no es menos cierto es que ni los trabajadores sociales ni mucho menos los educadores han podido avanzar licuando estas diferencias, suavizando las discontinuidades y tratando de establecer puentes entre generaciones digitales enfrentadas.
Paradójicamente con lo que estamos lidiando aquí no es tanto con el molesto dipolo nativos digitales vs inmigrantes digitales (tema que trataremos en editoriales por venir) sino con un dipolo mucho mas complejo y taimado cual es el que separa a los nativos digitales hegemónicos de los nativos digitales subalternos.
Revisando algunos análisis de Castells, aprendiendo de los trabajos de Danah Boyd, rescatando exquisitos artículos publicados en First Monday lo que vemos emerger es una sociología de lo virtual que está sólidamente enancada en las distinciones tradicionales del mundo real: abajo/arriba, hegemónico/subalterno, marginal/trivial, ricos/pobres.
Hoy predomina la cultura del miedo. Nos faltan categorías pero las divisorias tradicionales se agigantan y profundizan en el ciberespacio. Todavía algún ingenuo tardío se apoya en el chiste canónico de que en Internet nadie sabe que somos un perro. Y sin embargo es tan fácil detectar los orígenes de clase viendo las herramientas que usamos. Puede que todos seamos perros pero algunos somos tajuntapul (juntapulgas) y otros perros de raza, ultimamente remixados entre si tal como corresponde a estos tiempos que estamos viviendo) Tamaña contradicción merecía ser sacada a luz. Debemos al talento y a las miles de horas de culo-silla y de entrevistas on the road de la autora, obligar a revisar nuestros prejuicios tradicionales pero mucho mas ayudarnos a inventar a la brevedad nuevas categorías para llevar a mejores alturas y profundidades estas distinciones emergentes.
Referencias
Una autodescripción y minibiografía de Danah Boyd incluyendo su metodologia y las horas de culo-silla y entrevistas on the road realizadas para llevar estas conclusiones preliminares
Su weblog que ya cumplio 10 años, (así que si hablamos de precursores porque los nuestros tiene 5 en realidad somos víctimas de nuestros propios chistes)
Sus papers (cerca de tres decenas en pdf, html y un par de ppt ademas de un par de instalaciones y varios proyectos de paginas web)
Lo que Danah Boyd lee y le ayuda a pensar/hacer
Después de muchos días calcinantes, uno en el cual la máxima haya sido de 26 grados parece un inviernito porteño. Mucha lectura. Compré un mamometreto de 1.000 páginas acerca de la revolución rusa que me salio un dineral y que me llevará quien sabe cuanto tiempo para devorarlo. Por alguna misteriosa economía memetica y libidinal cada día leo mas historia y menos prospectiva. Por algo será. Bye hasta mañana AP

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