Interlink Headline News Nº 4729 del Viernes 11 de Enero
EDITORIAL SELECCION DE APLICACIONES WEB 2.0 SEGUN INTERESES DE CLASE Tercera Parte de Cuatro
Las conclusiones de esta primera incursión en las divisorias de clase institucionalizadas virtualmente son sorprendentes e irritarán a mas de uno. Los chicos buenos están haciendo muchas cosas malas que la sociedad (y la prensa de clase media y alta) está mas que dispuesta a aceptar. Después de todo son la joya de la corona de los padres que mandan. Y están haciendo maldades tanto en línea como en el mundo real. Pero como corresponde a las percepciones de las divisiones de clase lo que los chicos malos dicen (no necesariamente lo que hacen) irrita profundamente a los adultos normales y morales.
Así como cualquier adulto de clase media cruza la calle cuando una banda de jóvenes “a lo Redondos de Ricota” se les acerca, sobre esa estética inaceptable se proyectan los peores pronósticos. Una vez mas el destino es la estética y viceversa. Como lo mas que sabemos en América Latina (y recientemente trabajos como los de Rossana Reguillo, Alejandro Grimson, Cristian Alarcón, Maristella Svampa -mas alla de su retórica autombombística- revelan hay que tomar con muchas pinzas esta idea de que los chicos buenos son realmente buenos y de que la partipación en Facebook, correlativamente, es buena. Y también a la inversa.
Inesperadamente estamos redescubriendo lo obvio, como sociedades -y aunque en el caso latinoamericano el contraste es mas extremo, lo mismo vale, y sobretodo con la expansión creciente del acceso a lo virtual por parte de todos los estamentos de la sociedad real- las divisiones de clase son cada vez mas pronunciadas y las mismas se proyectan y encarnan en los estratos juveniles. ¿Y qué mejor lugar para ver como operan estas divisiones que en la elección por parte de los distintos estamentos juveniles de sus formas y tipos de pertenencia en el mundo virtual? Uno de los primeros lugares que muestran con precisión quirúrgica estas adscripciones es la elección de pertenencia a Facebook por un lado y a MySpace por el otro.
Como bien dice Boyd resulta increíble -nosotros reforzamos la apuesta e insistimos en que es asimismo inadmisible- la cantidad de presuposiciones ingenuas y frívolas que rodean las conceptualizaciones de Internet (para un análisis renovado y llamativo en esta desnaturalización acerca de los prejuicios con que leemos los procesos en Internet consultar de Edgar Gómez Cruz Las metáforas de Internet (Editorial UOC, 2007)). Nos tomamos tan en serio las ingenuidades y los ideologemas libertarios de Internet (a menos que hayamos leído e introyectado como corresponde a Lawrence Lessig en especial el que escribió Free Culture, aunque casi nadie lo ha hecho y al resto le importa poco y nada) que los análisis de Boyd nos parecen extemporáneos y excéntricos, cuando basta abrir un poco la mirada y salirnos de las ecuaciones infantiles del tipo “tal es tecnología”, “tal no es tecnología” para tener que barajar y dar de nuevo.
Hubo un tiempo en que los diarios argentinos se llenaban de alegría transmitiendo los peligros y las amenazas provenientes de la red. Hoy hay campañas permanentes que demonizan la sobreexposición de la pornografía y la construcción de comportamientos psicóticos o socialmente amenazadores (asesinos seriales) que anuncian sus futuros crímenes.
En el medio están los jóvenes y adolescentes golpeados por modelos de identificación que en el caso de los de clase media/alta los llevan a comportamientos bizarros cuando no vandálicos, y en el de los de clase baja a autoidentifaciones con sus grupos originales de pertenencia ante del riesgo de que el ascenso social sean tan solo una ilusión, primando consiguientemente los lazos originales de pertenencia y forzando inmovilidad social.
Esta tesis fue utilizada por Paul Willis en Learning to Labor: How Working Class Kids Get Working Class Jobs en los años 70 analizando la dinámica de la juventud de la clase trabajadora en Inglaterra y hoy Boyd lo redescubre -y lo perfecciona mostrando su validez- en la elección de afiliación en las redes sociales.
Enero se va mellando, ya casi van 15 días y nuestros tres fines de semana en la quinta llegan a su fin. Que pena porque Patán la pasó tan bien, y esto es un auténtico remanso. Ahora habrá que apostar a un viaje pendiente a Bogotá, una excursión de una semana larga en el sur junto a los peposcde Flopi y después por fin el siempre bienvenido retorno a Miami. Bye AP

Bienvenido a 

Comentarios
Añade tu opinión
Registrarse para comentar