Mide tus palabras
Cuentan que un musulmán le preguntó a Mahoma cómo podía reparar
una falsa acusación que había lanzado contra su amigo. El profeta le
dijo que pusiera una pluma en el umbral de cada puerta de la aldea.
Al día siguiente, Mahoma mandó al hombre a juntar todas las plumas.
- No puedo -protestó éste- El viento las ha desparrama
por todos lados, y ya es imposible recuperarlas.
- Así es -dijo Mahoma- lo mismo ocurre con las palabras que
lanzaste contra tu vecino

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