Interlink Headline News Nº 4677 del Martes 20 de Noviembre de 2007
EDITORIAL IDAS Y VUELTAS EN LA APROPIACION DE LA TECNOLOGIA. EL TORTUOSO PASAJE DE LA TREO AL IPHONE
Rechazar tecnologías indignadamenbte en vez de aceptarlas mansamente
No se si porque me estoy volviendo mas tolerante (o reblandecido), no se si porque los esfuerzos ajenos me conmueven mucho mas que antaño, no se si porque yo personalmente estoy harto de los furcios, y de las agachadas a las que no somete invariablemente la tecnología, lo cierto es que últimamente estoy mas cerca de los docentes que de los aparatitos cuando de rechazar antes que de adoptar las tecnologías se trata.
Por eso cuando compartí brevemente el escenario con Edith Litwin el pasado miércoles en el Teatro Sarmiento, frente a la Rural en Buenos Aires, en vez de buscar la controversia y la discusión, sin ganas de pincharla a Edith por su consabida defensa de la tiza y el pizarrón, o tal vez porque ella misma está cambiando sus alianzas y expectativas estando tal vez mas a favor que antes, retomé muchas de sus ideas y las aderece apenas de algún condimento personal.
Porque después de todo y a pesar del denodado esfuerzo que hemos hecho en el último lustro para sumergir a nuestros alumnos de Datos en el uso de la tecnología, los resultados han sido magros, las excelentes producciones han sido la excepción y no la regla y sobretodo hemos tenido un tremendo desafío, que seguimos afrontando pero sin claridad en cuanto a los logros, tratando de que los alumnos se tomen en serio su condición de nativos y de poseedores de una naturaleza de generación post-alfabetica.
La generación post-alfabética
Como bien lo dice Franco Berardi en su reciente libro Generación Post-alfa la postalfabetizacion no deviene naturalmente de la mayor o menos exposición a una dieta cognitiva y cultural digitales. Es claro que en su ausencia -lo que es mas probable en el caso de alumnos de bajos recursos- no podamos darle demasiado crédito a la mcluhanizacion de la población juvenil, pero no es menos cierto que si tomamos en cuenta otras variables entonces el panorama cambia.
El problema no es si uno chico usa el celular o navega en Internet, sino dentro de que ambiente cultural y afectivo se encuentra en sus años de formación, en sentido acotado, pero también en sentido amplio: en la relación imaginaria con sus coetáneos de todo el planeta, en las modas culturales, musicales o consumistas de las que es presa o abraza consicente y/o alegremente. La homogeneización cultural y la sensibilidad localizada prescinde de la cantidad específica (mayor o menor) de horas pasadas junto a o en contacto con los aparatos. Es por ello que leído desde este óptica las hipótesis de transformación son mas sostenibles y las posibilidades de encontrarnos frente a una codificación generacional de la realidad se vuelve una alternativa interesante y digna de análisis.
Pero si hoy estamos particularmente enojados con la tecnología, es porque esta es demasiado inestable y muchas veces avanza como el cangrejo.
Porque cada dispositivo generalmente esta plagado de insuficiencias y cuando ofrece prestaciones interesantes, en su próxima versión, o las pierde o las sustituye por otras contradictorias dejándonos en una gran confusión.
Aparatos que se nos ponen en el camino
Seamos bien explícito, Estamos hablando de nuestra regresión con la incorporación del iPhone a nuestra dieta cignitiva. Que si en algunos sentidos merece nuestro aprecio eterno, en otros francamente implicó un retroceso violento respecto de lo que podemos hacer con nuestra benemérita Palm 650, que hoy tuvimos que reflotar ante un nuevo viaje internacional, porque lo que ofrece el iPhone en materia de escritura y redacción es francamente paupérrimo.. por ahora.
No es que me moleste mucho que no permita escribir en formato word, ni que francamente en la aplicación Notes haya que directamente tirarla a la basura -por suerte ya tenemos otra no sancionada oficialmente como Text edit. Pero lo que me resulta insoportable es la ausencia de un teclado Bluetooth y hasta del propio teclado completo que permite enviar sms en un santiamén, mientras que en el iPhone hay que hacer un esfuerzo terrible para poder escribir tres letras seguidas y no cometer un error ortográfico.
También me resulta muy molesto que mis suscripción a Movistar no incluya la opción Edge,y/o como en las Blackberries un abono de tarifa plana. Como no tengo esas delicias la única forma de aprovechar plenamente la capacidad interneteana del iPhone es estar conectado a wifi, que por lo que he visto estos dias son muchos menos lineares y barren un espectro de espacios mucho mas limitado de lo que yo imaginaba.
Sin contar que las funciones que en la Treo eran transparentes, como añadir contactos, aquí se resisten permanentemente, que volcar la información que tengo en la Palm ha sido fácil en el caso del calendario, pero chino hasta ahora en el mucho mas importante de los contactos. Aunque por fin pude pasar mis 1300 y ahora solo debo rescatar los de las sims que estupidamente no se pueden copiar directamente a la memoria.
También que cuando sincronizamos el iPhone con dos computadoras, a menos que utilicemos un oportuno utilitario como Swaptunes corremos el riesgo de borrar toda nuestra librería de canciones o imágenes y sustituirla por la de la otra máquina. Y ojo con sincronizar inadvertidamente el iTunes, actualizar el firmware y decirle adios el debsloqueo. Pero de estas cosas mejor no hablar.
También hay problemas con la lectura de archivos. He intentado bajarle mp4 y me dice que el audio es incompatible. He bajado una mov y se escucha pero no se ve. Cada cosa que queremos hacer hay que adivinarla o rastrearla laboriosamente por Internet.
El enchufe no es el común y por lo tanto no se pueden usar periféricos convencionales y por ende no lo puedo usar como iPod en el coche y la lista sigue y sigue
Pero si tantos son los problemas, porque tantas alabanzas.
Porque la interfaz es Mac. Porque las aplicaciones que andas como el photo slideshow son impresionantes, porque es una computadora in status nascendi y porque es de una belleza sin par.
Hace ya tres dias largos que estoy en Madrid y han pasado tantas cosas, ya les contare. Bye hasta mañana AP.

Bienvenido a






Comentarios