Interlink Headline News nº 4601 del miércoles 5 de Septiembre
EDITORIAL LA INFLACION LINGUSTICA LLAMADA WEB 2.0 Primera Parte de Dos
Dentro de una semana aparecerá en la web y también en versión en papel limitada, un excelente paneo sobre la web preparado por Hugo Pardo Kuklinski y Cristobal Cobos Romani titulado Planeta Web 2.0…. Los autores gentilmente me pidieron que les escribiera un prólogo. Aprovechando mi estadía en Bogotá cumplí sobre la hora con el requerimiento. Lo enviado es un texto que dobla en extensión esta parte final, pero creo que con lo que va aquí alcanza y sobra para despertar interés sobre una obra que seguramente tendrá gran demanda y se extenderá viralmente por lo blogosfera
El libro de Hugo y Cristobal en la ecologia de nuestras preocupaciones mediáticas
Cualquiera que tenga activo un agregador de feeds de RSS encontrará noticias, ensayos, propuestas y descripciones de aplicaciones web 2.0 al por mayor. Que producen decenas o centenares de referencias diarias. la mayoría anodinas, algunas valiosas, casi ninguna sistematizada.
He aquí el valor de este libro que aunque nació reflexionando y practicando en la web, volvió a refugiarse en el formato papel para ganar un horizonte de temporalidad, estabilidad, ordenamiento y distancia crítica.
A palabra cierta no es el primero en este formato. Ya la Fundación Amauta publicó uno el año pasado, y hay varios que pretenden convertirse en una guía ordenada y explicada del mundo Web 2.0 similar a éste.
Pero en el mundo híbrido en el que vivimos lo que cuenta no es tanto la novedad o el incunable, cuanto la habilidad bilingüistica (analógico/digital) y sobretodo el valor de la evaluación, el criterio y la importancia del estilo en un mundo que hace rato ha perdido la elegancia y con ello también la capacidad reflexiva y viceversa.
Este libro se destaca sobre los weblogs, los papers y los comentarios valiosos que hay en la red por varios mérito que no encontramos en aquellos.
Primero por la arquitectura. Compuesto por 7 capítulos redactados a 4 manos con predominancia de una voz o de la otra alternativamente -pero con una sincronización notable entre ambas- supera por la formación e interés de los autores los reducccionismos que vemos demasiado a menudo en estos territorios.
Las cinco nociones básicas de cada capítulo resumidas al final, son un destilado de capacidad de síntesis y de señalamiento hacia los puntos mas fuertes de cada sección. Las cinco lecturas imprescindibles brindan un apropiado andamiaje para profundizar e ir mas lejos. Y las notas, una veintena por capítulo, son precisas, hacen remisiones a excelentes fuentes muchas veces webográficas y en vez de presumir aceitan, en vez de atragantar ayudan a deglutir.
Aquí no hay solo enumeración de herramientas, aunque los autores inventarían muchos centenares. Aquí no hay solo taxonomías enclenques sino intentos de sistematizar con cierta lógica y utilidad. Pero sobretodo lo que aquí no hay es ingenuidad, arrogancia y desconocimiento de la ecología de los medios.
Equidistantes de la webofobia y la webofilia
Nada mas lejos de este tour de force que hacer una apología indiscriminada de la red y de sus aplicaciones. Los autores le escapan como a la peste a la pontificación y en ningún momento confunden una aplicación interesante con una revolución paradigmática.
Se trata de dos investigadores jóvenes que están empezando a hacer el trabajo del concepto, que practican el aprendizaje colaborativo, pero que sobretodo se rebelan contra las vanidades de mucho discurso encantatorio que cree que las herramientas informáticas cambiarán al mundo automática e irreversiblemente.
Los webdosológos revisan los siete principios constitutivos de las aplicaciones web 2.0 según O’Reilly postulando a la web como plataforma y a las experiencias enriquecedoras del usuario como punto de partida.
Hace muchos años que Joel de Rosnay con el Cibionte nos anunciaba la emergencia de un cerebro digital planetario. Como tantas intuiciones estos conceptos recién se han vuelto operativos y genéticos dos o tres décadas mas tarde.
Enunciados a veces presuntuosos -y otras veces ingenuos- de la Teoría General de Sistemas, de la Primera Cibernética, de la Inteligencia Artificial y de las Ciencias Cognitivas que tardaron en madurar décadas sino medio siglos hoy ven su encarnación en prácticas colectivas… masivas.
Claro nada ocurre como anunciado, ni todo lo que vemos responde a esos mandatos propios del siglo que ya se está desdibujando. Pero así como los nativos digitales exudan destrezas pero les falta conceptualización, a muchas de esas conceptualizaciones las averió un punto ciego fundamental. Casi siempre fueron pensadas desde arriba hacia abajo, eran todas herederas del pensamiento taxonómico y sistematizador que desde la física de Newton y los principios de Descartes -pasando incluso por el ojo omnívoro hegeliano- quisieron anticiparlo y preverlo todo.
Aún así, quien use las herramientas sin pensarlas -como sucede con la infinita marea de usuarios de la red, que al menos tienen la ventaja sobre sus críticos humanistas de usarlas y no de condenarlas desde la ignorancia y la insensibilidad- están condenados a ser usados por ello.
De allí el interés de este libro al acompañar cada flexión tecnológica con su correspondiente torsión cognitiva. Es por ello que en él ocupan un lugar destacado nociones rectores de la web 2.0 como son las de intercreatividad de Tim Bernes-Lee, la de Inteligencia colectiva de Pierre Levy, la de multitudes inteligentes de Howard Rheingold, la de sabiduría de las multitudes de James Surowiecki , o la de arquitectura de la participación de Tim O’Reilly.
Y estuvimos 3 días en Bogotá visitando amigos y conocidos. Trabajando mucho con la gentede RELPE, pero sobretodo dandonos un respiro del cotidiano educarense, leyendo y escribiendo como rara vez lo hacemos en BiEi. Cansados pero contentos hacemos antesala en el aeropuerto de Lima de madrugada poniendo proa hacia la patria lejana.

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[...] Avance del prólogo por Alejandro Piscitelli [...]
[...] Avance del prólogo por Alejandro Piscitelli [...]
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