Interlink Headline News Nº 4556 del Domingo 22 de Julio
EDITORIAL LA ESTILISTICA VIDEOGRAFICA DE 24 LA IDIOSINCRASIA DE UNA SERIE SIN PAR. Segunda y utlima Parte
Exhibicionismo narrativo y compromiso con el tiempo real
Pero no se trata tan solo de un sobreénfasis en lo visual, sino que el exhibicionismo narrativo de 24 está mucho mas ligado a las constricciones estructurales supuestas en su compromiso con el tiempo real que a cualquier performaividad en términos de fuegos de artificio. La serialidad es la norma en esta serie en donde este rasgo tiene un rol protagónico por sobre lo episódico como en ninguna otra serie de la televisión mundial.
Es tan fuerte este rasgo que la tensión narrativa de la serie pasa mucho mas por la estructura que por la complejidad de los personajes o por el argumento. Su mismo titulo -es impensable que se llame Agent Bauer o CTU- o alude a su mecanismo de base, antes que a un lugar, un protagonista o una descripción de tiempo y espacio. Al mismo tiempo se utilizan todo tipo de recursos para enfatizar que el show tiene lugar en tiempo real buscando crear ansiedad y suspenso a mansalva.
Claro que se podría eliminar el carácter serial sin perder mayor calidad argumental, pero hacerlo privaría a la serie de su principal rasgo distintivo, la conexión entre el último segundo de la hora anterior con el primero de la hora posterior, que, a menos que hagamos la trampa como me gusta hacer a mi, de ver la serie en DVD tragándonos entre 2 y 3 capítulos seguidos, necesita de ese recurso para asegurarse la continuidad en intervalos de una semana.
Un formato determinado por su propia promesa de cierre
Lo especifico de 24 respecto de otros programas seriales es que su formato esta determinado por su propia promesa de cierre. Como cada temporada transcurre en un solo día, desde el episodio uno todo está enderezado a concluir -suponemos que preservando a Jack aunque no a otros protagonistas claves de la historia- del mejor modo posible en esa misma temporada.
Dada la naturaleza mas que intensa de la serie el número de muertes en la pantalla es mas que alto comparado con la mayoría de los dramas televisivos. De los 28 personajes principales que han formado parte del elenco principal en las pasadas seis temporadas, 10 ya están muertos
Para hacer la cosa mas interesante cada temporada incluye varias subtramas abiertas con final incierto, que se van renovando cada 2 o 3 episodios, que vuelven todavía mas compleja esta dialéctica cierre/apertura Esta oposición es la que crea tensión a través de la estructura del mismo modo que la narrativa crea una tensión a través del argumento.
No hay duda pues de que 24 ha inaugurado un nuevo género en si mismo pero para al hacerlo ha llevado al extremo la obsesión con las restricciones del tiempo televisual y la compulsividad con que generalmente se da cuenta de las mismas.
Diciéndole no al humanismo bienpesante
Donde 24 se aleja mas que nunca de la Televisión de Calidad es cuando nos referimos a la densidad narrativa y al caracter altruista y progresista de los personajes que son su sello de fábrica. No hay personaje mas chato y vacío que Jack Bauer, no hay peor padre, esposo pero sobretodo mal ser humano que un torturador profesional, un manipulador de conciencias y un devoto fanático del nacionalismo norteamericano como Jack Bauer.
Correlativamente en vez de resolver tensiones, plantear alternativas racionales o discutibles toda la serie está enderezada a explotar la ambigüedad, a mostrar que la resolución de las grandes crisis vinculadas con el terrorismo global o las grandes catástrofes del tercer milenio son problemáticas y vienen cargadas de daño colateral al mas alto nivel.
Y aun así justamente por salirse del marco pedagógico, por evitar el maniqueísmo humanista reblandecido y al mostrar que toda acción tienen una resultante, que los dilemas morales no tienen ganadores y que detrás de la política hay maquinaciones sin fin 24 es mucho mas “realista”, refleja/bendice lo existente en sus propuestas mucho mas que The West Wing y retrata bastante mas fidedignamente el tipo del mundo en el que no esta tocando vivir.
Si alguna enseñanza nos deja 24 cuando se la quiere subsumir bajo el rasero de la television de calidad es que los criterios que determinan la calidad son históricos y perecedores y están mas que ligados a la ecología de los medios.
Quizás pronto muchos críticos empiecen a aceptar que 24 en vez de ser la coronación o la forma teratológica (monstruosa) de la televisión de calidad está inaugurando con su sobreénfasis en la televisualidad una nueva categoria de television de calidad. Mucho mas cercana a Internet que al Cine, mucho mas próxima de la diégesis que de la mímesis.
Referencias
Chamberlain, Daniel & Ruston, Scott “24 and twenty-first century quality television” en Steven Peacock (ed) Reading 24 TV against the clock (Tauris 2007)
Beston, Paul Getting Dirty in Real Time 8/17/2005
Taylor, Russ Measuring Quality Television

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