Interlink Headline News nº 4522 del lunes 18 de Junio de 2007.
EDITORIAL FIN O MEDIO DE UN PROYECTO
Cuando empezamos con Raul hace mas de 12 años el news nunca imaginamos que duraría el tiempo que duró, en realidad n i siquiera creimos que duraría 1 mes o seis. Como tantas cosas que se arropaban al conjuro de Internet, era mas que probable que este proyecto durara lo mismo que un suspiro.
Nosotros mismos fuimos los primeros en sorprendernos y asombrarnos de su continuidad. Y cuando casi un año mas tarde a fines de enero del 1996 festejamos el primer aniversario en casa de Heloisa Primavera en su fantástico departamento de entonces sito en Cerrito y Posadas, una vez mas el sueño del pibe se dio por cumplido.
Inesperada y llamativamente el News creció y creció sin parar. No tanto en calidad o forma, no tanto en relevancia y aspiraciones, pero si en algo que permaneció incólume durante ya mas de una década. La voluntad de sobrevivir y de testimoniar los avatares del mundo digital in status nascendi.
Varias veces estuvo por caerse, en un par de oportunidades sus números no vieron la luz por casi un mes presagiando lo peor. Los secretarios de redacción fueron mutando. Algunos se cansaron, otros se mudaron, varios dieron por cumplida la tarea una vez recibidos, acuciados por trabajos pagos o directamente dedicados a otras cosas.
Pero si hubo algo inalterable en estos 12 años fue la voluntad de Raul de no dejar nunca el timón. A veces se refugio en USA o en el mar aquí nomás por una semana o dos y descanso un poco, pero después volvió renovado y siempre quiso seguir adelante con el proyecto.
Este 2007 vio escorar al News de un modo inusual. Por un lado el ultimo secretario renuncio en forma intempestiva. Por el otro cuando habíamos conseguido un digno reemplazo vicisitudes técnicas y laborales siguen postergando su asunción plena que con suerte tendrá lugar en poco tiempo mas.
Pero quizás lo mas llamativo de este ultimo ciclo haya sido mi inesperado silencio en cuanto a componer editoriales y dejar plasmado cada día un estado de animo, una lectura interesante, algún choque afectivo, alguna sorpresa cognitiva, que fue lo propio de miles de editoriales a lo largo de este tiempo mas que largo.
Como toda inflexión la mía no obedece a un motivo único. He cambiado de trabajo tantas veces en estos años, tantas mujeres y novias me han alterado el animo -aunque los últimos años han sido de una placidez antes desconocida-, viajes de todo tipo, charlas, libros y demandas de los mas variadas han afectado mi juicio y mis ganas en oportunidades anteriores y nunca como esta vez mi silencio fue tan obstinado y mi renuencia a notiopinar y a opinoticiar tan extremadamente largos como esta vez.
Tengo no una sino varias hipótesis acerca de este taimado silencio, pero no las pondré a prueba con ustedes. Solo puedo aventurar alguna causalidad mas o menos eficiente. Mis últimos meses en educ.ar han sido crecientemente complejos. La gestión de una organización como la que tenemos en este momento, con un canal de televisión que exige salir todos los días al aire ha multiplicado las variables y prácticamente ha agotado mi sesera.
Si durante casi 3 años y medio logre con bastante fortuna pensar y hacer articuladamente, desde hace unos meses mi capacidad de pensar ha sido brutalmente recortada por mi voluntad de hacer. No casualmente las únicas editoriales que he podido escribir en los últimos 2 meses lo han sido -como es el caso de esta- a bordo de un avión, escondido en un hotel, robándole tiempo a una conferencia o justamente preparando materiales para una clase o una charla casi siempre lejos de educ.ar.
¿Así las cosas habrá que replantearse mi continuidad en el news? ¿Llegara el momento como otrora en el que pueda nuevamente volver a pensar y a hacer en forma conjunta? ¿Es dable imaginar un escenario laboral a corto plazo en el que el news antes que demandarme una fuerza que no tengo sirva para potenciar una actuación que inevitablemente requiere de la reflexión y la especulación?
Como les encanta decir a los mexicanos. Pues quien sabe. Vaticinar certezas acerca de los actos humanos, en especial de los propios, no es algo que augure un buen fin. De lo que pueden estar seguros es de que mis antenas están tan paradas como siempre. De que aunque cada día amo mas a las pantallas me resulta imposible no comprar y leer decenas de libros al mismo tiempo.
Que cada viaje al Everest (al Norte, a la cultura global, a la dinámica intensa de la innovación) redunda inevitablemente en el agenciamiento de una decena de nuevos títulos maravillosos que piden a gritos que los decodifiquemos y los convirtamos en estilo propio. Que no hay día que no aparezca un nuevo weblog, un video fascinante en Youtube o un sitio imprevisto que no nos rompa la cabeza y nos inste a escenificarlo textualmente.
Por todo ello, por lo que hemos vivido en oportunidades anteriores y porque si no escribimos seguramente nos aburriremos hasta morir (como decía Neil Postman) es de suponer que pronto retomaremos nuestras editoriales diarias, que en poco tiempo mas nuestra bronca con el mundo que no nos gusta nos permitirá regurgitar nuevas pautas que conectan, y que escribir es un placer tan intenso y visceral que no hacerlo será sinónimo de que ya no estamos en este plano de la existencia.
Mientras disfruten mi ausencia puntuada y ojalá cuando el ritmo diario se retome -podremos divertirnos ambos ustedes y yo de lo bueno que es conversar acerca de lo que pasa, mirando todo siempre desde un ángulo ligeramente diferente y sin ninguna voluntad pedagógica de mi parte, ni bestsellerista de la de ustedes.
A 11.300 metros de altura camino a Virtual Educa en San José dos Campos a 70km largos de San Pablo les digo bye hasta mañana AP.

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Comentarios
[...] Ayer Alejandro Piscitelli anunció que, tras doce años dirigiendo este proyecto pionero del periodismo digital argentino, se retiraba de ILHN. El actual director de Educ.ar explica que “quizás lo más llamativo de este último ciclo haya sido mi inesperado silencio en cuanto a componer editoriales y dejar plasmado cada día un estado de ánimo, una lectura interesante, algún choque afectivo, alguna sorpresa cognitiva, que fue lo propio de miles de editoriales a lo largo de este tiempo más que largo”, y argumenta, “tengo no una sino varias hipótesis acerca de este taimado silencio, pero no las pondré a prueba con ustedes. Solo puedo aventurar alguna causalidad más o menos eficiente. Mis últimos meses en educ.ar han sido crecientemente complejos. La gestión de una organización como la que tenemos en este momento, con un canal de televisión que exige salir todos los días al aire ha multiplicado las variables y prácticamente ha agotado mi sesera”. [...]
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